La construcción de sistemas contra incendios implica el diseño, instalación y mantenimiento de elementos activos (rociadores, detectores, alarmas, extintores) y pasivos (morteros ignífugos, pinturas intumescentes) para la detección, alerta y extinción de fuegos, cumpliendo normativas (como NFPA o locales) para proteger vidas y bienes, e incluyendo suministro de agua, bombas, tuberías, y salidas de emergencia, todo ello evaluando riesgos y garantizando la operatividad 24/7.